El 20 de mayo es el Día Mundial de la Metrología, que conmemora el aniversario de la firma de la Convención del Metro en 1875. Este tratado proporciona la base para un sistema de medición coherente en todo el mundo que respalda el descubrimiento científico, la innovación, la fabricación industrial y el comercio internacional, así como la mejora de la calidad de vida y la protección del medio ambiente a escala mundial.
La metrología es parte de la vida cotidiana de todas las personas, aunque pasa desapercibida por la mayoría de ellas. Está presente en actividades tan comunes como la medición del tiempo o de la velocidad de desplazamiento de nuestros vehículos; en actividades de control de calidad de los bienes y servicios que adquirimos a diario; en la salud, por ejemplo, en la medición de temperatura corporal que se realiza tan comúnmente en estos días de pandemia, por poner algunos ejemplos puntuales.
Tal como lo dijo Dmitri Mendeléyev, la ciencia comienza cuando las mediciones comienzan”; es decir, que el progreso de la ciencia está ligado a los avances en la metrología que apoya el desarrollo científico, tecnológico y económico. La metrología da confianza a las mediciones que se realizan en el mundo a través de la verificación y calibración de equipos de medición, organización de ensayos de aptitud, entre otras actividades.
Algunos ejemplos relacionados con la confianza en las mediciones tienen que ver con la protección al consumidor mediante verificación de balanzas que se utilizan en los supermercados; en la protección del medio ambiente, mediante la calibración de equipos para las mediciones de la calidad del agua o del aire; en el control de calidad para la producción industrial e intercambio de bienes a nivel nacional e internacional, mediante la calibración de los equipos utilizados en las mediciones para verificar cumplimiento de especificaciones de productos, y en la salud, mediante la calibración de termómetros clínicos, incubadoras, refrigeradores de pruebas clínicas, entre otros.
La metrología en el sector salud, se encarga de asegurar que los equipos, insumos y reactivos empleados en el proceso operen dentro de los límites de calidad, para brindar confianza a los profesionales de la salud, en sus diagnósticos, intervención y el tratamiento de los pacientes. Las distintas mediciones, tales como temperatura corporal, presión sanguínea o los análisis que se realizan en la química sanguínea, son necesarias para la identificación y el tratamiento de distintas enfermedades, las cuales si son erróneas, pueden generar en el mejor de los casos, costos adicionales y en el peor de los casos ser dañinas o aún fatales a la salud de los pacientes.
Internacionalmente diferentes organizaciones relacionadas a la metrología, al desarrollo científico y a la competencia de los laboratorios clínicos entre ellos, la ILAC (Cooperación Internacional de Laboratorios Acreditados), han desarrollado una infraestructura que ha permitido garantizar las mediciones que se realizan en los distintos ensayos realizados por laboratorios clínicos, las cuales resultan ser muy críticas y se deben asegurar que sean trazables para contribuir a la confiabilidad de las mismas.
Es innegable la intervención de la metrología para el control de la pandemia por Covid 19, desde el uso y calibración de instrumentos que ayuden a detectar los síntomas tempranamente, así como de instrumentos necesarios para la elaboración de material preventivo, quirúrgico y de protección contra el virus, y a últimas fechas, los instrumentos necesarios para el cálculo, medición y elaboración de tratamientos contra este patógeno.
Ahora pregúntate ¿Qué sería de nuestras vidas sin la metrología?
